Tu certificado energético, rápido y con consejos para subir de letra
Para vender o alquilar una vivienda, un local o una oficina, la ley exige el certificado energético. Lo tramitamos con rapidez y rigor, y te decimos qué hacer para mejorar la calificación.
Del inmueble a la etiqueta
Un inmueble con calificación A o B se revaloriza en el mercado.
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1
Inspección
Visitamos el inmueble y tomamos todos los datos y medidas necesarios.
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2
Certificado
Calculamos la calificación y tramitamos el certificado con agilidad.
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3
Recomendaciones
Te explicamos qué medidas te ayudarían a subir de letra y ahorrar en las facturas.
Por qué certificar con Cliensol
Eficiencia y precisión
Inspección detallada y tramitación ágil del certificado.
Asesoramiento
Recomendaciones claras para mejorar la eficiencia de tu inmueble.
Revalorización
Una buena calificación acelera el alquiler, sube el precio de venta y asegura facturas más bajas.
Sobre el certificado energético
¿Es obligatorio para todos los inmuebles?
Es obligatorio para vender o alquilar por más de 4 meses casi cualquier inmueble. Hay excepciones, como edificios protegidos o edificios aislados de menos de 50 m², pero en la gran mayoría de los casos hace falta.
¿Cuánto dura el certificado?
Tiene una validez máxima de 10 años, salvo si la calificación es G: entonces vale 5 años.
¿Qué significan las letras y los colores de la etiqueta?
La escala va de la A (verde oscuro) a la G (rojo). Las letras A, B y C corresponden a los inmuebles más eficientes, con menos consumo y facturas más bajas.
¿Qué determina la letra de mi inmueble?
El indicador principal son los kilos de CO2 emitidos por metro cuadrado. El secundario es el consumo de energía primaria en kWh: la energía que consume el inmueble (calefacción, refrigeración, agua caliente…) más las pérdidas de su transformación y transporte.
Pide tu certificado energético
Dinos qué tipo de inmueble es y dónde está, y te damos precio y plazo.